Infringir
leyes naturales,
creer
en los desajustes que avivan el pulso trasmisor de la materia, «que es deseo
puro el mar, pura posibilidad», Clara Janés, La indetenible quietud, y
en su interior el instinto de cuello alto, de distraídas escuchas entre las
placas tectónicas.
De:
“Oqueruela Tékne”
No hay comentarios:
Publicar un comentario