lunes, 1 de enero de 2024

CAMILLO SBARBARO

 




Callas…

  

Callas, alma cansada de gozar
y de sufrir — a lo uno, a lo otro estás
resignada —
Escucho y no me llega tu voz.
No de lamento por la miserable
juventud, ni de ira o de revuelta
y tampoco de tedio.
                                    Enmudecida
yaces con el cuerpo en una desesperada
indiferencia.
                       No nos asombraremos
no es verdad, mi alma, si ahora
el corazón se parara, si suspendido
quedase el aliento…
                                     En cambio caminamos.
Y los árboles son árboles, las casas
son casas, las mujeres
que pasan son mujeres y todo es aquello
que es — aquello que es.

Las vicisitudes de alegría y de dolor
no nos tocan. Ha perdido la voz
la sirena del mundo y el mundo es un gran 
desierto.
                                      En el desierto
yo me miro con secos ojos a mí mismo.

 

Versión del italiano de Carlos Vitale.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario