Dos
hermanos
Antes
de que los dos
de nuevo o por primera vez se volvieran uña y carne
(porque
es obvio que no eran uña y carne)
(¿cómo
no serlo después, si había de sobra tiempo?)
él
lo dejó en un lugar aparte
sin
duelo
sin imagen de dolor.
No
es que ocupara más lugar el del padre
que el dolor de la madre
y todo junto casi tapara el del hermano.
Sino
la situación imposible.
Y el
hartazgo
de todo lo que muestra su dolor.
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