Cuerpo
Ventanas
al mundo exterior
abiertas al sol como mis venas
ojos gárgolas ciudadelas
los remordimientos vienen a cebarse
como vienen las moscas a las heridas del perro.
Pero ya no tengo huesos que darles.
Esta costilla fue una jaula,
esta boca,
fue un pensionado para señoritas.
(Yo las recorría de noche, desnudas).
Ahora soy un largo país
por el que caminan las hormigas
y la luz intrusa, sin sensualidad.
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