No
logro superar a Elvis
Es
muy
desesperante. Me parezco
a un maniquí sin brazos que siente comezón en mitad de la espalda
y no hay paredes, ni columnas, no hay ni siquiera
piso
para revolcarme y apaciguar la sensación de nunca haberlo visto.
Alguien
grita entre el público: un árbol, podría
rascarse contra la corteza, como hacen
los osos!
Con
un mínimo gesto, hago que dos ujieres fornidos y lustrados con aceite
de palma (mueran,
orangutanes, mueran),
lo lancen a la calle mientras canto
LOVE ME TENDER
otra vez.
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