miércoles, 6 de diciembre de 2023

LUIS EDUARDO GARCÍA

 

 

 


Todo se nos cae de las manos

 

Un hombre dijo
“esta pala es mía
y lo será siempre”.

Un hombre que amaba
su pala.

“Las cosas pueden pertenecernos”
decía una
y otra vez, mientras
la lustraba
cuidadosamente. Pero
una mañana
el hombre estaba frío y azul.
La pala ya no era amada
por nadie. Eso mismo pasó
con una mujer y su hormiga, con un niño
y su barra de metal. 
Nuevos reportes
llegan cada vez que exhalamos.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario