martes, 5 de diciembre de 2023

NAHUEL LARDIES

 


 

Sobre el dolor

  

Evadí al dentista cuanto pude, traté
de no arriesgar los huesos,
traté de no quebrarme.

Nunca tuve un yeso con grafitis;
sigo sin corona.

Pero eso hubiera compensado,
formado parte del mundo exterior
como unas plantas en el alféizar,
un ventilador de pie al que le cuesta arrancar,
una edición de Tolstoi papel Biblia o no sé,
la brisa intermitente por los pies.

Cerrá los ojos, esperá con atención
el momento del sueño,
tranquilizate,
adentro nada tiene forma,

es como ese líquido pesado que te dan
cuando te hacés una tomografía,
para que el daño brille,
para bajarte el pulgar o ponerle enduido a la ruina.

¿Pero quién va a escanear el lenguaje?
Y lo que voy a poder ver de mí
son las palabras dichas por los otros.

Me quedo acostado, espero
a que pase, nada más.

Siempre se termina, en algún momento se termina.

 

 

 

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