jueves, 7 de diciembre de 2023

ROBIN MYERS

 


 

Memoria



La gata prestada anda desesperada por amor. O por contacto, en realidad atención, no sé cómo decirlo sin el toque iridiscente del antropomorfismo, esa varita mágica. Cuando maúlla, rasca la puerta de la habitación, me masajea la panza, trepa el pecho hasta clavar las uñas en la clavícula y chocar la cabeza en mi mentón, rabiosa, trepidante, un motorcito de deseo por ser la única gata, la de verdad, y cuando cedo y dejo sobre el piso lo que estuviera haciendo y le peino entre los dedos las orejas, le desordeno la urdimbre del pelaje, y me apretujo su tibieza como si yo la hubiera rescatado, naufragio pequeñito, me pregunto si recordará que reclamó ternura y que la tuvo, que llamó y respondieron, y que por un momento no necesitaba nada más. O eso parecía. Pero claro, no es que la memoria tenga tanto que ver con lo que volvamos a desear.

 

De: “Centro”

Versión de Daniel Lipara

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario