Confesión
Desnudo
frente al mar
escribo
hablo con rabia
me rebelo:
mi
voz ya no eres tú
sino mi voluntad de ti.
Un
verso es una enredadera
trepando en la música,
un cuerpo hambriento
de su propia muerte
(todo
canto es caníbal).
Nuestra
saliva
es tinta
de la espera.
De: “Devocionario”
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