lunes, 18 de diciembre de 2023

MILAGROS PÉREZ MORALES

 

 

 

Oda a los varones que sí bailan

Because i’m still in love with you
I wanna see you dance again

Neil Young

 

En las fiestas,
mientras un pie sigue
al otro en una
declaración de amor
por el pequeño
movimiento, minué
moderno que le hace
el juego a la canción
que suena, pide que
se mueva ese
varón frente a la falta,
oscile con la letra
vana, se desprenda
del pudor.

Que permita
la conversación de
fuerzas, la travesía
intensa que lleva al
cuerpo hacia la música,
ese hechizo torpe para
que digan lo que de otra
forma no se sabe
decir, ritmo de la
conmoción pública: ya
no se esconde un varón
bailarín.

Un chico atravesado
por el temblor alegre
del piso: pajarito
enamorado, convulso,
que se deje
acompañar por su propia
indecisión, ya no
en un pogo de cachorros
negados sino exento
del rechazo por los demás:
ahora sí un varón que
se presta con fervor a
la ligereza de las radios
modernas, sin

la pose fruncida
del que mira desde
afuera, entregado a
la pista y sin pedirle
nada más.
Varones aferrados no
a versiones de manual
sobre la compostura sino
unos a otros, amantes
del desplazamiento, esa
sensación pura
y total: la desolación
de las discotecas en
su risa, ellos la desarman,
se proyectan en ese
candor, sus pupilas
grandes, fijas
en el espacio
nuevo que late.

Dionisos
afeminados, hermosos
hasta el cansancio, cabeza
y corazón al unísono
en el pulso irrefrenable
del por qué no.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario