26
de julio: en el jardín
Asumo
que esta criatura es mi abeja.
Allí
está; el pulsante abdomen
acostumbrado, café y claro,
rayado finamente. La lengua
bebiendo agua.
Frágil,
concentrada,
no tan sólo para sí. Hace
su parte.
Qué
retórica debe ser la mente.
A solas.
Sin ser perturbada.
Ah,
¿cómo leer la mímesis?
y no leer tan sólo lo ulterior,
el ideal de una madre.
Necesita
agua en otra boca.
Ella:
consiste en proyectos minúsculos
como éste.
En
su tiempo todo
coexiste
no por sí.
Versión
de Pablo Soler Frost
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