Instrucciones para vivir un genocidio
1.- Recibe al dolor con los brazos
abiertos y agradece que te haya llegado. Antes de este dolor, eras una persona,
y a través de él, te has convertido en otra, llena de sabiduría y madurez. Este
dolor te ha forjado.
2.- Agradece las pequeñas bendiciones:
empieza por el cuerpo con salud, un sorbo de agua, un plato de comida, el cielo
vasto a tu alrededor. Las nubes blancas y los pájaros te recuerdan a la
libertad, el mar, las estrellas, y blanco de nuevo.
3.- Lo que sucedió en el pasado ya
sucedió y terminó. Tú vives hoy y el futuro está hacia adelante, el pasado es
una historia que se acabó.
4.
Intenta cantar y bailar bajo la luz de la
luna, sonriéndole al cielo, gritando con el mar, jugando a las carreras con las
olas, o recordando lo que hacías en tu infancia, y ríe como nunca antes.
5.- Vive tu día como si fuera el último
porque sólo estás viva ahora. No pienses en las pesadillas pasadas ni tengas
miedo al futuro porque esas son cosas que no posees. Valora lo que tienes y
házlo tuyo.
6.- Siembra un árbol, cuídalo y míralo
crecer. Indescriptible sensación.
7.- Corre bajo la lluvia y respira.
8.- Comparte tu dolor con un amigo
cercano o pariente, pero escoge a la persona correcta y distribúyelo sobre dos
espaldas en vez de una.
9.- Permite que tu autoconfianza se alce
en vuelo con los pájaros. No eres una persona ordinaria; te has enfrentado a
todo el dolor sola y sigues aquí. ¿Qué fortaleza hay dentro de ti? Nadie conoce
tu historia, no permitas que juzguen. Levántate y coloca en su sitio los trozos
que quedan. Muéstrales quién eres.
10.- En medio de la noche, mientras
todos duerman, levántate a rezar y pide lo que deseas y necesitas. Él está
aquí, en el primer cielo, más cerca de ti que tu yugular, escuchando y
atendiendo tus plegarias.
11.
Tal
vez Él te dio y te quitó, y tal vez Él te quitó y te dio. Cuando Él abre la
puerta del entendimiento en el quitar, el quitar se vuelve la esencia misma del
dar.¹
12.-Algunos dolores son demasiado
grandes para ignorarlos, evitarlos o intentar aceptarlos. Vive con ellos. Con
el tiempo, morirán.
13.- Mira al universo, míralo de cerca,
y piensa… ¿No es magnífico? Todo él está hecho para ti. ¿Aún crees que eres
nada?
14.
Haz el bien y sigue adelante. El bien llamará
a tu puerta en la noche más negra cuando pensabas que estabas sola.
15.-
Sonríe sin importar el dolor; la tormenta pasará, los vientos se calmarán, y la
luz del sol llenará el rincón más recóndito de tu corazón.
16.-Sé
valiente por ti misma. Pelea con valentía incluso en tu debilidad. Pelea porque
tienes algo que otros no tienen, y será la herramienta con la que peleas hasta
el último aliento. Y sé bien consciente de que triunfarás.
17.-Abre
los brazos, y vuela.
Versión de Juana Adcock
De: “La edad de los olivos”
1.- Nota: Ahmad Ibn Ata’Allah al-Sakandari.
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