"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
lunes, 17 de julio de 2023
SOFÍA CRESPO MADRID
IV (La
vía muerta)
como dos líneas que se juntan,
allá en el infinito, donde no nos importa…
Aníbal Núñez
Amor,
que viajas todos los días
hacia la supervivencia,
recorriendo las convulsiones
de la rentabilidad del nuevo credo
quiéreteatimismosobretodaslascosas
en otras palabras te espero:
yo
sé del instante
al que regresamos
entre los apamates que ya no veremos de nuevo
esmalte para el abismo
ocho horas más tarde.
LUIS FERNANDO RANGEL
Ataúdes (canción
para sepultar un cuerpo)
Ayer
enterré tu último recuerdo
entre los objetos atesorados
pienso
en la casa
como una fosa enorme
una
caja de zapatos
también es un ataúd
una
caja de zapatos
en donde guardé todos tus recuerdos
repaso
las fotografías que están guardadas
en una caja de zapatos
una
caja de zapatos vacía
los
zapatos te los llevaste puestos
el
día en que te enterramos
De: “La marcha de las hormigas”
DANIEL MÅRS
esta
noche voy a cantar
la
luz: verde eléctrico
tengo
tantos amores
hectáreas, ¡bon
soir!
cotos
de caza aguas de pesca
reseñas color rosa ardiente
Versión
de Petronella Zetterlund
De:
“Verde eléctrico”
CAYRE ALFARO FONSECA
Poema epistolar
Este
poema es una consigna.
La consigna es escribir una carta.
Escribir una carta es tan difícil como amar.
Escribir una carta es más difícil que amar.
Escribir una carta es agarrar a alguien de la mano, abandonar la casa, recorrer
la vereda esquivando las grietas, buscando las sombras, hasta llegar al mar.
La consigna es llegar al mar.
Llegar al mar es tan difícil.
ROBERTO ECHAVARREN
EL
CADÁVER de Lautréamont, lo que hay dentro de ese envoltorio, son vidrios
de colores, rotos. La rotura multiplica el color, pero en esa cámara oscura sin
ventilación inundada de humedad se pudre, se pudren los materiales y caen los
cascotes, y rompen el lambris del techo, con peligro de herir a alguien. El
cadáver de Lautréamont es un tumor que se oculta. Es un forúnculo que no
explota. Abrir el tumor es sanear: abrid esta tumba, en el fondo está el mar.
Ahora los cascotes a punto de caer pueden verse, porque se puede entrar desde
abajo, rotas del tablas del cielorraso, abierta la cámara del vitral tapiado.
Un vitral de líneas alabeadas con algo de Gaudí, descalabrado.
Era el último misterio de la casa.
VALERIO MAGRELLI
ES
ESPECIALMENTE en el llanto
que el alma manifiesta
su presencia
y, por una secreta compresión,
transmuta el dolor en agua.
Por lo tanto, la primera gemación
del espíritu está en la lágrima,
palabra transparente y tranquila.
De acuerdo a esta alquimia elemental
realmente el pensamiento se transforma en sustancia
como una piedra o un brazo.
Y no hay alteración en el líquido,
tan sólo el mineral
melancólico de la materia.
Versión
de Roberto Bernal
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