"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
martes, 18 de julio de 2023
ALBA CID
Wing Chun, del amor como arte
marcial
y
todo aquello que crece tan rápido como la hierba sobre la tumba
de
un pájaro
(Celan)
los
gramos de luz que impactan la tierra por segundo
(Wright)
dos
personas mirándose desde lados opuestos de la claridad
(Carson)
hablar
de eso,
de lo que nos permitimos el lujo de no entender literalmente.
si
la luz puede impulsar una nave espacial
¿todavía te preguntas quién saldrá ganando?
*
dos
amigas conversan en la mesa de un bar a primera hora.
una de ellas repasa la línea de las pestañas con la yema del dedo índice,
parece
realmente afectada
(sus
palabras conforman una mastaba en la mente de la otra
un recinto dorado
—con razón mastaba proviene del árabe “tertulia”, que atesora a
su
vez restos del griego antiguo stibás, “lecho de hierba”—
dábale leche de yegua y curábale las llagas con polvo de violetas,
piensa la que escucha,
como sucede en las leyendas andinas
como si la efectividad de los remedios se midiese por la extrañeza
que
provocan)
*
escondida
en un bosque mientras medita, Ng Mui observa a una
serpiente
pelear con una grulla, direccionalidad frente al
equilibrio,
un esplendor de órbitas y esbeltezas, dos
versos
de metro desigual cabalgando en la boca de quien
recita.
Ng Mui observa y memoriza los movimientos,
el arte.
*
no
hay orden que valga en el mundo
si
consideramos su relato, la amiga que habla también persevera en el
contacto.
hace suya la técnica del oponente,
simultánea defensa al ataque,
no arremete contra puntos vitales, pero sí contra aquellos que
desarman
el movimiento
por venir
detrás
de las palabras, músculos
incandescencia
wing
chun, “eterno canto de primavera”
*
la
que escucha no sabe si la amiga aprendió más de la grulla o de la
serpiente.
la que escucha se pregunta qué amuleto egipcio vendría al caso
(si los peces de cerámica turquesa protegían a la portadora de
morir
ahogada en el 1335 a. C., ¿qué serviría aquí?)
de
forma subcutánea,
la mañana avanza como el veneno expulsado gracias al cierre de las
mandíbulas
un mordisco de serpiente
poco
importa:
permanecen, sin tocarse, unidas en su asombro
como
las marcas paralelas de los colmillos en la carne de la víctima.
De: “Atlas”
Versiones del gallego al español
por Diego Gómez Pickering
DAFNE BENJUMEA
I
Las
sámaras agitadas
parecen disgustadas
toman su tiempo al
caer
y
entre vaivenes
y
vaivenes
cabeceo:
deseos
bajo
el ala
hasta
que me entrego sierva
decisivamente
a ti
Sin
embargo
no pienso
únicamente
en ti
(¿Seré
lapidada o desterrada?)
Tras
el cristal
ya espío
a las sámaras besar el suelo
y a
su vez el índigo furioso de las nubes crece que crece
el trozo de pan sobre la mesa
pues
me entregué (ni me
meciste)
Quiero
ser la mejor versión de ti
Quiero
ser la mejor versión de ti
pero yo sé que ya eres
De: “Desde la hierba”
MARIANA CAMELIO VEZZANI
EL
LAGO que se congela desde los bordes
es un pez que libero
abro las manos bajo el agua
quiero escribirte sobre cosas que no conozco
el ácido en un músculo que se tensa
variables aleatorias al tirar un dado dos veces
la batería del computador se apaga
alguien se acerca y digo eres tú
ha llovido tanto
que ya no sé dónde estás
el régimen de un río
describe por un año su comportamiento
el agua sube en el deshielo
sumerjo las manos
lo que más te gusta de bucear es el silencio
intento medir el desborde
anoté los centímetros
te adjunto aquí el documento
JOSÉ KOZER & ENRIQUE WINTER
NO
HAY toque
pero
queda
y
cada vez más temprano
se hace tarde
en la ciudad
tomada
lirios
malabaristas
mueven
y muchos más
olemos sus antorchas
frente a la
camioneta
soles
de gasolina giran los universos
por venir
no cantarle a la
luna
era
fácil
cuando no la
veía
encaramarse
del árabe karāmah
honor por cada
uno de los vidrios
y sin querer
queriendo necesitamos la violencia
la trama del ciruelo
y
las
gaviotas
era trivial y sin embargo
se
mueve
imprime su negro temblor
sobre la
plata
de las noches
éramos
viejos éramos
tan viejos
el sudor abre al fin ambas cortinas
de pulpa es
el momento del carozo
y el escudo de
choque
nuestras
la
enredadera
y el cobijo
en
cada
luna de estas
calles
De: “Variaciones de un día”
Nota: El poemario, Variaciones
de un día, escrito a cuatro manos por José Kozer y Enrique Winter, funciona
como un verdadero diálogo poético en el que los autores decidieron entrelazar
sus textos de tal forma que las autorías individuales se diluyen
intencionalmente para dar prioridad al fluir y al ritmo colectivo de la obra.
PAUL CELAN
Corona
El
otoño come de mi mano su hoja: somos amigos.
Pelamos el tiempo de las nueces y le enseñamos a partir:
y el tiempo vuelve hacia la cáscara.
En
el espejo es domingo,
en el sueño alguien duerme,
la boca dice la verdad.
Mi
mirada desciende hasta el sexo de mi amante:
nos miramos,
nos decimos la oscuridad,
nos amamos como memoria y amapola,
nos dormimos como el vino en las conchas,
como el mar en el rayo de sangre de la luna.
Nos
quedamos abrazados en la ventana y ellos nos miran desde la calle:
¡ya es tiempo de que se sepa!
Ya es tiempo de que la piedra se digne a florecer,
de que a la inquietud le toque un corazón.
Ya es tiempo de que sea tiempo.
Ya
es tiempo.
Versiones al español de Gerardo
Piña
ASGER SCHNACK
7
Con
certeza no puedo saber,
lo que sé.
Y de
lo que sabes,
no tengo la menor sospecha.
La
sospecha es azul.
Versiones al español de Belangela
Tarazona
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