lunes, 15 de enero de 2024

EVA MOLINA SAAVEDRA

 

 

 

Filia

 

Absorta en el giro del agua,
amasa el hatillo
hasta que ve su transparencia.
Saca las prendas de la tina
y las escurre una a una.

Gotea la ropa en los alambres,
el viento se corta
y en las telas el sol deslumbra.
Los niños corren en el laberinto
de la azotea, entre macetas
hechas con latas, colmadas de flores.

La mujer descansa,
siente a los chiquillos
y acepta el frío encarnado en su estirpe,
las manos quemadas de lavandera.

 

De: “La mirada rasante”

 

 

 

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