jueves, 18 de enero de 2024

MARTÍN LÓPEZ-VEGA

 

 


 

Poema de los tulipanes

 

 Los tulipanes
no son de aquí.
Su propio nombre los delata:
el farsi
se lo prestó al turco
y quiere decir turbante
porque alguna jardinera de Persia
recordó esa forma
cuando una mañana sin rocío
los vio cerrados
como rubaiyatas aún por leer.

No son de aquí y, sin embargo,
hay tres creciendo
como minaretes sin rezo
en una maceta de nuestro balcón.
Para ellos, esta ciudad

debe de ser como Marte
para los primeros exploradores,
pues no sabrían vivir solos,
como si este no fuera su oxígeno,
y dependen de nuestro riego
y un poco de nuestra conversación.

Pienso en el viaje de los tulipanes
y en el viaje de cuatrocientos cincuenta días
de los astronautas a Marte
y en tu viaje, amor, para llegar aquí.
Tú no eres un tulipán, ni este es otro planeta;
y aunque seguro que dormiste en tu avión,
nada perecido al coma inducido
que espera a los cosmonautas.

Pero pienso en cómo te afectará esta atmósfera
seguro distinta a la de tu país
y los cuidados que necesitarán tus raíces trasplantadas.
No es que me preocupen: son tan fuertes
que han arraigado en esta ciudad y en mí
como nunca supieron hacerlo otras raíces,
y eso sin cambiar de acento ni de preferencias.

Al contrario que los tulipanes,
yo sé que no me necesitas para respirar
ni nutrirte. Pero cada mañana
con qué felicidad me asomo a ti
para ver cómo floreces de nuevo.

 

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