Me
levanto la primera
y paseo descalza.
Hay un orden establecido en la casa:
un sonido
una luz
el crepitar de las vigas al azar
y una calma.
Y
ese paseo con un té en la mano
hasta llegar a tu habitación
regurgita ante lo contrapuesto:
estamos dañados y doloridos.
Respiras
tranquilo.
Has dormido bien:
Ya puedo iniciar el día.
De: “Memoria”
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