lunes, 14 de septiembre de 2026

MIGJENI

 

  

 

 

Preámbulo de preámbulos

Declinan a diario los dioses

y sus trazas resbalan

sobre años y siglos

y ya no se sabe quién es dios y quién hombre.

En el cerebro humano sigue dios en cuclillas.

Se agujerea a sí mismo las sienes con el dedo

en señal de contrición

gritando en el colmo de la aflicción:

¿qué, qué he creado?

—Y el hombre desconoce:

si es dios criatura de él

o es él — criatura de dios.

Pero ve estéril y baldío

cavilar sobre un ídolo

que no responde.

Y ya no se sabe quién es dios y quién hombre.

Ha llegado un tiempo

en que los hombres se entienden a la perfección

para construir la Torre de Babel —

y a la cima de la Torre, a la cima del trono

se ha de subir el hombre

y ha de gritar:

¡Dios! ¿Dónde estás?

 

De: “Versos libres”

 

 

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