Derribando
hitos
Me
nombras y aparezco. Dices guayaba, trópico, fuego del amanecer. Me pregunto qué
clase de juego extraño nos mantuvo girando en otra dirección, lejos de nuestro
idioma íntimo.
Nos
reconocemos tierra en la que estamos sembrando un lenguaje único, derribando
hitos. Hemos nacido para cruzarnos las fronteras, todo se vuelve líquido, agua
pura.
Si
esto es un refugio, que sea de luz.
He
aquí una mujer abarcando tu osamenta, he aquí una mujer entrando a tus hombros
libre paso. Cuando mi cabeza está en tu hombro, eres el mundo. He aquí un
hombre sosteniendo la forma de una idea. Queremos nombrar lo intraducible,
queremos pronunciar lo insólito, pronunciar lo sublime, convertirlo en canto.
Queremos mezclar palabras.
:
Fundar el reino de las manos que se hablan.
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