sábado, 20 de enero de 2024

ALEJANDRO ALBARRÁN POLANCO

 




Instrucciones póstumas para mi cuerpo
(Homenaje a Peter Handke)

 

—Primero triturar
todos
los huesos
hasta compactarlos.
—¿Y después?
—Después (después de amarlos)
quemarlos bien
hasta volver todo cenizas (después de las risas).
—¿Y después?
—Purificar las cenizas hasta extraer de ahí todo el carbono (cambiarlas de tono),
—¿Y después?
—Después volverlas grafito. (Repito:
volverlas grafito). 
—¿Y después?
—Transmutar las cenizas en diamante (proceso químico y físico mediante).
—¿Y después?
—Insertar el diamante en un tubo de cartón (de acuerdo a su dimensión).
—¿Y después?
—Hacer un caleidoscopio. 
—¿Y después?
—Regalárselo al primer niño que pase.
—¿Y después? 
—Esperar hasta que mire por el agujero.
—¿Y después?
—Esperar. (Esperar primero).
—¿Y después?
—Confiar en que encuentre el valor no en la piedra
sino en la transformación¹.

 

De: “Algunas personas no son caballos”

 

1.- Nota: Algordanza es una posibilidad única de reencontrarse con la belleza intacta de su ser más querido. Su precioso legado puede ser transformado en Diamantes auténticos, creados sin manipulaciones de color ni otros añadidos. Concediéndole además un servicio personalizado, podemos atenderle allí donde usted se sienta más cómodo, sin que tenga que desplazarse ni hacernos ningún envío.

Nuestro proceso de transformación se lleva a cabo en Suiza y es totalmente exclusivo de Algordanza.

El proceso es posible realizarlo tanto con cabello como con cenizas. La cantidad necesaria para la creación de Diamantes varía según la esencia disponible en función de la persona de origen.

 

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