viernes, 26 de enero de 2024

JORGE BETANZOS

 


 

Mi madre está en silencio ante el gorila gris

 

con el dolor de una manada
atenta al precipicio.

Una avispa de ruido los diseca

y el agua pierde peces transparentes
que tintan lo rojo sin profecía

las frutas:

están llenas de niebla.

“Hubo un gorila plata”
son cuatro palabras;

“la agonía” mil páginas
que nadie querrá leer en este siglo.

 

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