Mientras haya...
Mi
pluma virtual sin temblar se moja;
algunos me acusan de intranscendente,
sujeta al corsé de lo conveniente,
mas
siempre escribí lo que se me antoja.
Lo
haré mientras haya quien se sonroja
con
ese rubor del amor naciente,
niñitos
henchidos de fe inocente
o
ancianos rumiando cualquier congoja.
Le
entrego a las musas mis sensaciones,
pues
ellas exigen complicidad
para
regalarnos su sentimiento.
A
veces me angustio por las tensiones,
pero
me reafirmo en mi voluntad
y
vuelvo a rimar porque así lo siento.
Artesana,
9-10-19
No hay comentarios:
Publicar un comentario