LVII
En
algún lugar al que nunca he viajado,con alegría más allá
de experiencia alguna,tus ojos tienen su silencio:
en tu más frágil gesto hay cosas que me encierran,
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca
tu
más leve mirada me abrirá sin duda
aunque yo me haya cerrado como unos dedos
tú me abres siempre pétalo a pétalo a mí mismo como la Primavera abre
(tocando hábil,misteriosamente)su primera rosa
o
si tu deseo es cerrarme,yo y mi
vida se sellarán muy bellamente,de pronto,
como cuando el corazón de esta flor imagina
a la nieve con cuidado en todas partes descender;
nada
que debamos percibir en este mundo se iguala
al poder de tu intensa fragilidad:cuya textura
me compele con el color de sus países,
retratando muerte y siempre con cada aliento
(yo
no sé qué es lo que hay en ti que cierra
y abre;pero algo en mí comprende que
la voz de tus ojos es más honda que todas las rosas)
nadie,ni siquiera la lluvia,tiene manos tan pequeñas
De: “ViVa”
Versión de Pedro Larrea
Nota: E. E. Cummings o Edward Estlin Cummings
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