lunes, 29 de enero de 2024


 

ADRIÁN CALDERÍN

 


 

Soneto blanco (y negro)

 

¿En qué ángulo del cáustico silencio

está Charlot cantando la esperanza

como un himno de guerra? ¿En qué ciudades

ha procurado amores invidentes

 

de rosas pálidas sobre la acera?

¿En qué rincón bisiesto de nostalgia

entona su violín desafinado

con música y sin voz? ¿Acaso vaga

 

por la memoria absurda e incolora

de la mano de un chico? ¿Qué quimera

del oro desfigura su penuria?

 

Los grandes dictadores de estos tiempos

modernos dilapidan candilejas

para que en blanco y negro sueñe un hombre.

 

 

LUIS ANTONIO BEAUXIS

 

 


 

Plenitud

 

Sé que de amor me lleno dulcemente,

Y, en voz a borbotones, me derramo

esparciendo poemas, ramo a ramo,

en medio de la gente.

Rayos de sol que surgen ¡de repente!

rasgando las tinieblas más oscuras,

transformando uvas verdes en maduras,

tornando el hielo ardiente…

Trocando fealdad por algo hermoso

y haciendo de mí el hombre más dichoso.

 

 

MARGARITA OTERO

 

 


 

Inexorable

  

Firme imprime su paso en los papeles

y nos deja su rastro en la memoria,

 en los rostros ajados y en las pieles

va marcando su cruda trayectoria.

 

En los fueros internos hace mella,

en los cabellos, que se tornan canos,

en las mentes seniles y en las manos,

que temblonas sucumben a su huella.

 

Ara surcos profundos en la frente,

reduce vista, oído y hasta aliño,

al autónomo vuelve dependiente,

 

transforma nuevamente al hombre en niño

que extraviando sus sueños lentamente,

a la muerte se enfrenta en triste guiño.

 

 

ANA VIZCARRONDO

 

 

  

El toro

  

Embiste porque escucha la bravía

llamada de los genes de una herencia

que lleva la pasión de su querencia

al último suspiro de agonía.

 

Unidos bajo el sino de este día,

febril, el animal por su existencia

y el hombre, recamado de presencia,

se enfrentan con airosa gallardía.

 

La espada, tras su vuelo triunfador,

reluce entre las puntas del astado;

llegados al litúrgico estertor,

 

refleja, como en un altar sagrado,

el éxtasis del toro y el torero

a solas sobre el ara del albero.

Artesana, 29-10-13

 

 

LUYS D’ARIEL

 

 

 

«Atómica» Boyé, especialista en autoayuda

 

¿Por qué me dejé abatir por los cambios hormonales
y me fui pudriendo en mis propias lágrimas,
como Roxana Plath,
la antigua novia de Eduardo, cuyo cuerpo acabó en el río
comido por los peces? En el informe decía
que se había suicidado, pero todos sabemos
que la mató el amor.
¿No era acaso una señal que, por aquel entonces,
leyera vorazmente a Alfonsina, Pavese o Paul Celan?
Imaginé mil formas de acabar mi vida incapaz de imaginar una razón
para seguir viviendo. Desde arrojarme al río
como la Wolf,
con mi abrigo lleno de piedras, hasta tomar pastillas
como Alejandra…
¿Por qué, después de tanto darle vueltas,
decidí dejar el sexo y el alcohol
para centrarme en mi presente con la ayuda inestimable
de El monje que vendió un Ferrari?
¿Por qué no matarlo a él, sí, a él, que me dejó
por esa perra faldera?
En vez de eso, me aferré al ahora,
meditando cada diez minutos, desarrollando
autocontrol y resiliencia.
Y así, seguí leyendo libros de autoayuda
hasta quedarme ciega (dicen que por glaucoma).
¿Pero por qué seguí leyendo? ¿Por qué seguí leyendo,
cuando hubiera sido más fácil cerrar los ojos y olvidar?
¿Y por qué mis ojos, que ya no ven,
miran sus fotos siempre?

 

De: “Poemas de Country Club”

 

 

E. E. CUMMINGS

 


 

VII

 

Pues el Espacio es(no olvides recordar)Curvo
(y eso me recuerda quién dijo ah sí Frost
Algo hay que no tiene cariño a los muros)

un electromagnético(ahora he perdido
el)Einstein expandió la ley de Newton preservó
el medio conTinuo(pero eso lo leímos hace Tiempo)

de Acuerdo pues la vida es sólo un Reflejo ya
sabes ya que Todo es Relativo o

por resumirLo Todo pues dios está Muerto(por no

mencionar enTerrado)
LARGA VIDA a ese Señor
de la Creación que Mirahaciaarriba Sereno
Ilustre y Beatífico,el HOMBRE:
en un al menos doblarse
de Cuyo dígito compasivo,el más descomunal cuadrúpedo

de la tierra ¡se desmaya en Bolas de billar!

 

De: “ViVa”

Versión de Pedro Larrea

 

Nota: E. E. Cummings o Edward Estlin Cummings