sábado, 5 de diciembre de 2020

RAMÓN MARTÍNEZ LÓPEZ

 

  

 

Vivir del aire

 

Viviré del aire, del soñar despierto.
Manuel Salinas

 

 


Casi siempre el tiempo nos impone sus verdades
como el viento empuja las nubes en noviembre.
Hay rostros que han nacido para ser de nadie
y ojos que duelen como turbias heridas.
Quizás la risa nos encuentre un día
bailando con la lluvia que empapa las manzanas
y esa luz del mar moje nuestras retinas
anegando el alma de sueños.
Porque todos merecemos un mañana,
hasta la rosa de amantes pétalos inquietos.
Todos necesitamos, al menos un instante
vivir del aire, soñar despiertos.

 

 

DIEGO ALEGRÍA CORONA

 


 

 

marea
sueño del pueblo kwakiutl

 


 

mi nombre
viento del oeste

en la isla de vancouver
fui creador de huracanes

     todos querían detenerme

el mirlo fracasó la sardina
la gaviota montó guardia en mi hogar

         condujo un ejército de peces

entonces abrieron mi puerta
astillas cayeron sobre el suelo

     allí me resbalé caí en la trampa

animales hombres mujeres
me llevaron a juicio me perdonaron la vida

     aire suave prometí brisa ligera

en la isla de vancouver
soy creador de pesca y marea

     he cumplido mi palabra

 

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

ANGÉLICA SANTA OLAYA

 



Habla el silencio

cuando el alma se aquieta

en la hojarasca

YAMILE PAZ PAREDES

 

 


Feria de sol


a Madame Bovary

 



Si nos troncháramos los pechos

si nos segáramos el sexo

y en su lugar crecieran

unas alas enormes

que atizaran la luz a los incendios

y al aullido del coito con la vida.

 

Si nos comiéramos el sol

a pelo, montadas en la feria

y virando el tío-vivo sin pizca de recato

hiciera el amor a la vista de niños y troyanos

con la vieja fortuna que nos rueda

 

Si nos lanzáramos al menos por la borda

cuando el mar ya está harto de subir a cubierta

y fuéramos las únicas sobrevivientes

de un naufragio virtual

 

Si tiráramos todas las palabras

como palitos chinos

 

y nos giráramos la vida

a la feria le atizáramos fuego

y el tío-vivo con alas desplumadas

ganará por nocaut al harto mar

y los pechos tronchados

hicieran el amor

es can da li za do ra mente

con un falso naufragio travesti double face

 

Si tiráramos todas las palabras

 

las rancias achacosas

las tiznadas de rimel

las que son como putas ya hartas

de oír en la pianola el mismo pinche tango

 

Si fuéramos desmoronando las amarras

como huellas de pan por la galaxia

para juntarnos con el sol

 

y parir una feria.

 

 

VIOLETA PUJOLS

 

 


En el principio




En el principio
no hubo palabra.
Gota de lluvia
que conmovió
el estanque.

Roca fundida
a fuego lento.
Roce de estrellas
se hizo la luz
fuimos uno.


MARIO ALBERTO SANTOYO

 

 


 

Camino Real

 

a Ricardo Legorreta

 

 

Camino encerrado por la luz,
por el día que tropieza a cada hora
y nos empapa con su incandescencia
entre la ciudad
a la mitad de abril y de anzures.

 

Nos asedia el color,
de pronto tiene cuerpo,
como las flores se desgrana:
pétalo celeste que revienta
a la mitad del patio.

 

En la recepción las cosas son distintas:
el cuarzo vuelve a ser cuarzo,
la luz se carboniza en el mural.

 

Los espejos de la sed
se cortan y se despliegan
por el viento inmóvil en el salón.
Es más seguro ahí dentro.
Las sombras nos desconocen fuera,
las paredes amarillas,
la lluvia horizontal de la fuente:
el color nos asedia
pero sigue siendo color.

 

ARIATNA GÁMEZ SOTO

 

  

 

Domesticidades

 

 


Ser la casa…

 

Las habitaciones yacen destruidas,
llenas de rincones empolvados que busco esconder
porque no alcanzo a quitar todas las telarañas.

 

Hace falta poner orden en los muebles,
sacar la tierra que la gente deja al entrar.

 

Una casa que se ha convertido en hotel de paso,
en un cúmulo de ladrillos traídos por otros.

 

Las ventanas siempre están abiertas y
con las cortinas agonizando por el sol.

 

Casa en ruinas,
            obra negra y paredes grises.
Llegará la hora de clausurarla,
de demoler a las personas que la conforman
y verme enterrada bajo el cemento.