miércoles, 7 de febrero de 2024

MARÍA SOTOMAYOR

 

  

 

Es domingo por la tarde
imagino con todo mi cuerpo
la forma dorada de un embrión
los domingos por la tarde
no trato de saber los motivos que me están llevando
a poner toda mi atención en el verdadero amor
que era imaginarme un embrión contigo.

Ocupo con palabras los espacios más huecos
alguien dice haber oído el sonido de las uñas al rascar la piel de la boca
y aparece un recuerdo que me enrojece un poco

hasta que me viene una desesperanza
como un pequeño trance
una descarga
y no entiendo por qué ahora
los domingos por la tarde
también hay gente cambiando los muebles de sitio.

 

De: “La furia”

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