Disonancias
para Iraí
Las magnitudes
importantes que medimos son discretas:
la
fuerza con que un rostro se adhiere a su recuerdo,
la reverberación de un eco latente en la mirada,
la extensión que separa el deseo de su enunciado.
¿Quién
en cambio pudiera describir
la masa y la materia
de lo que aun disgregado prevalece en su sustancia?
El
fondo de la noche mercurial,
la dimensión desconocida del insomnio,
su poso espeso de sopor profuso.
Una
idea del amor no es el Amor
aunque predique una noción aproximada.
Una
partícula de Dios
—aun sin ser un dios—
plantea la hipótesis de un enigma múltiple.
Escalas,
fuerzas,
gradientes, magnitudes.
Medidas y metáforas:
sistemas de referencia para trazar la progresión
de un orden emergente
hacia el colapso de todo lo creado.
Apuntes
para una métrica de lo inconmensurable:
El
universo mercurial.
Una idea de Dios aproximada.
El enunciado del amor,
su enigma múltiple.
La
plenitud del éxtasis:
El
deseo. Lo deseado.
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