sábado, 23 de septiembre de 2023


 

MILTON LÓPEZ

 

 

 

Domingo 3 PM

 

Mientras comía un melón
la casa se llenó de moscas.
Entraron por un tajo que tiene el mosquitero
y por el filo del tragaluz metálico.
Ahora agarro la mano de plástico
y cuando veo una apoyada ¡zas!
Van cayendo en mi ronda por las piezas
termino en el comedor, las barro
mientras algunas todavía patalean.
De paso saco la pelusa, basuritas y la arena
que entramos al volver de la playa.
Abro la puerta para tirar todo afuera
y entran volando en banda
las que estaban en la lista de espera,
se abalanzan sobre charcos de melón
que quedaron en la mesa,
una grande se queda en la bisagra
me mira desafiante con mil ojos
rencorosa de las pérdidas
sus hermanas se suben a mis hombros
y sueltan carcajadas
en forma de bolitas negras.

 

SAFO

 

 


 

Me parece igual a los dioses

Fragmento 31

 

Me parece igual a los dioses
el hombre sentado frente a ti
que muy cerca te escucha
cuando hablas con voz plácida

y ríes, provocando el deseo.
En el pecho, el corazón teme
o aletea: brevemente
te miro, y la voz no me llega,

la lengua, rota, hace silencio,
un fuego suave, súbito, surge
bajo la piel, los ojos no ven,
silbido en los oídos,

sudor me embebe,
temblor me toma
toda, pálida soy
más que hierba,
parezco casi casi
morir

–pero, hay que apostarlo todo, porque

 

Versión del antiguo griego al español de Cristina Pérez Díaz

 

Nota de la traductora: Para los fragmentos de Safo, he seguido la edición de D. Campbell (Greek Lyric, vol. I.Loeb Classical Library: 1990).

 

MARA PASTOR

 

 

 

 

El metalurgista
 
 
1.
 
Conocer a un metalurgista
en una página de citas
no me salva de la crisis energética,
aunque haya aparecido
como rayo de minerales metálicos
por aleaciones sin privatizar.

Control de calidad sus besos.
 
 
2.
 
En La Fragua de Vulcano,
Velázquez pinta a Apolo
trayéndole
una noticia inesperada
al dios del fuego.
Venus lo engaña
con ese al que le hace el escudo.

Leí que el sudor
en la ingle de los trabajadores
en esa pintura es tema de estudio.

El metalurgista no conoce a Velázquez
pero sabe de la materia seca
que arde con facilidad
cuando el fuego atraviesa los cuerpos.
 
 
3.
 
En la generatriz
el metalurgista cuida gatos,
cuenta los aguacates de un árbol
y, en la noche,
se los roban
cuando los obreros sueñan
con lanchas a toda velocidad
por los islotes de Salinas.
 
 
4.
 
El metalurgista se va al norte,
a la central de Palo Seco.
Aguacero inadvertido,
sargazo gigante,
chanchullo que no se ve.
Dice adiós, hasta nunca.
Te quiero comer, dice,
pero el paraíso,
como el mantenimiento de las calderas,
requiere de un tiempo
que no transita por el cableado
debajo del Atlántico.
 
 
5.
 
Le regalé un cactus al metalurgista,
algo que pintara de verde
lo que lograba no ser calor
a la hora que cantaba la salamandra.
Cómo puede ser un anfibio lo que croa.
Cómo puede ser un cactus
lo que quede de dos cuerpos.
 
 
6.
 
Hay una capa ferrosa
de hierros indóciles
que no entiendo del todo
como los apagones,
la perfección de la aorta
fijada en la caja torácica
de un metalurgista
o el amor.
 
 
7.
 
Esta vez fue el primer generador,
dice un coro de unionados.
 
 
8.
 
Cuando se va la luz,
pienso que lo hace a propósito
para que lo recuerde.
 
 
9.
 
La sala de control
está muy lejos
del alero de aceros
donde el metalurgista
se autorretrata.
No fueron las algas
ni la mano del celador.
 
 
10.
 
Los poemas tampoco
saben qué hacer con la luz.
A dónde va algo
que no se despide.
Me acostumbro
un rato a la oscuridad.
Tan solo el brillo lejano
de la menguante
penetra la habitación húmeda
en la que alguna vez el metalurgista
mordía tres veces mi espalda
haciendo una línea de dientes
a la altura del trapecio,
de donde saldrían alas
si no fuéramos
estos animales.
  
 

De: “Para pintar una casa”.
 

SANDRA SANTANA

  


 

 
QUE A todos

os pertenece

la fragilidad.

Que a todos os canta

secreta

una melodía triste

a veces.

Que a todos os hizo hervir

el corazón

con su aleteo

a veces.

 

De: “La parte blanda”

CAYRE ALFARO FONSECA

 

  

 


Poema lírico

 

Este poema es bello.
La palabra bello aparece dos veces.
Hay un intento de rima interna.
Hay un intento de musicalidad.
También hay una ventana.
La ventada da a una avenida.
En la avenida hay ruido, tráfico, humo.
Para el poema, en cambio, hay un árbol
con varios frutos que florecen
fuera de estación.
 
 

ASGER SCHNACK

 

 


 

7

 

Con certeza no puedo saber,
lo que sé.

Y de lo que sabes,
no tengo la menor sospecha.

La sospecha es azul.

Versiones al español de Belangela Tarazona

De: “Solen står op, men stjernerne er der endnu [Sale el sol, pero todavía se ven las estrellas]”.