Breve
dáctilo
Fragmento
346
Bebamos,
¿por qué esperar que enciendan las lámparas?
El día dura un dáctilo.
Ven,
mi amor, tómalo en grandes copas bien labradas,
el vino, que moja en olvido el dolor, nos lo dio el hijo de Sémele y Zeus.
Llena
hasta el tope dos copas, que la una apresure la próxima.
Versión
del antiguo griego al español de Cristina Pérez Díaz
Nota
de la traductora: Para los fragmentos de Alceo, sigo la edición de E. Lobel y
D. Page (Poetarum Lesbiorum Fragmenta. Oxford: 1955).
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