Otras
fiestas
Pienso
mucho en los días en el pueblo.
En el olor a lumbre y a hierbajos
y en esas flores blancas, pequeñitas,
que cogí para ti frente a mi casa.
Las colocaste dentro de los libros
que leíamos a medias aquella Navidad
y que luego olvidamos.
A pesar del bullicio de las cenas,
el mundo era tranquilo, éramos simples,
nuestros ojos brillaban todo el tiempo.
Pienso
en aquellos días,
en las celebraciones transcendentes.
Es un milagro estar
justo donde la vida está ocurriendo,
casi nunca sucede, rara vez esas flores,
blancas y pequeñitas,
crecen junto a mi puerta.
Casi siempre me esfuerzo
en salir a buscarlas.
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