MIENTO.
Siempre fue así. Muchos años después de que muriera Mamá Carmen, encontramos
galletas, panes ocultos entre trapos detrás de su cabecera. Como si la
Revolución, la guerra pudiera venir sobre nosotros como un ladrón en la noche.
Como para la Gran Tribulación.
El
germen de la muerte, siempre gestándose en la vida, parasitándola. El germen de
lo que vino después.
De: “El castillo de la impureza”
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