"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
en un país donde el otoño se daba la mano con la primavera
tenía el lenguaje húmedo como una caricia y la paz del alma como una moneda de plata en la palma de la mano
No hay comentarios:
Publicar un comentario