lunes, 4 de septiembre de 2023

KATHLEEN JAMIE

 

 


 

La casa junto al mar

 

En esta casa
hay alas secretas que se pudren,
madera destrozada; la alacena
de debajo de la escalera
resplandece con perlas.

La casa junto al mar
se eleva de los líquenes; vientos salobres
retumban en sus áticos. Aquí:
mi tambaleante
colección de conchas, mi salón de baile
que se arremolina con fulmares.

El alba trae
su colada de algas,
un ala con forma de tristeza de las fauces marinas.
Un día una constelación
de cinco boyas rosadas.

Este lugar pertenece a un extraño.
Aguamaniles en cada habitación en lo alto
contienen un poco de agua salobre.
Mi caja de música
es un tintineante cangrejo.

La casa junto al mar, su reclusión femenina:
alas como ganchos hacia afuera de los cormoranes
se ciernen sobre toda estancia. Dentro
el lugar que cambia de sitio, el
ni sí ni no

que bato de un lado para otro
como la lengua de una campana
que repica desconsoladamente
bajo la niebla, o me tiendo
como si estuviera a la deriva en un bote
en una de las habitaciones de arriba.

 

Versión de Antonio Rivero Taravillo.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario