Ta’m-e gīlās
A
María Auxiliadora Balladares
Espanta,
tu pájaro te deja
Vives atada al
idilio del viento
y a nuestra buena
fe: tu piel
es
la forma de mi deseo.
Espanta,
y el cerezo en
raíces viciadas
como jardín japonés:
un cuadro
y dentro del
cuadro, niebla,
la simetría de un
pie sobre el otro
hasta
salir. Del cuadro. Del tiempo.
Espanta,
y el azul te sucede
en el rostro
y en tu queja. Te
seguiría.
Pero mi piel tiene el aroma de los cerezos.
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