miércoles, 3 de enero de 2024

CAMILA RÍOS ARMAS

 

 

 

París

  

El Sena amaneció sereno. La quietud de su agua me renueva. Ser agua que siempre va, que siempre viene. Ser quietud vaivén de las corrientes. Mantener mi cuerpo eucalipto morado. Pecho rosa tallo con espinas. Hacer nadar las palabras ausencia y presencia.
 
Hablar pájaro que canta. Imaginar gaviota que vuela y llama. Renacer primavera.
 
El Sena lleva en su cauce las desilusiones de fin de semana, pero agua que mira el espejo refleja la llegada de la espera. Con ella, más tiempo.
 

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