sábado, 18 de noviembre de 2023

PATRICIA ARREDONDO

 

 

 

 
Sacrificio

 

Mi tía traicionó a su cuerpo
el día que murió mi abuela,
como otras veces se bebió
las sobras de un solo sorbo.

A diferencia de los suicidas,
no buscaba un lenguaje propio
ni reparar una vieja herida.

Acostumbrada a sacrificarse
siempre por los otros, se salvó
porque ese era nuestro deseo.

Negados a la muerte creíamos
que vivir era lo propio de la vida.

 
De: “Cancerófoba”

 

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