Shadowboxer
He
golpeado con los puños
incorrectamente
—crochet, directo, gancho—
contra síntomas que antes no eran
más que un así es de distraída,
—directo— así es llorar tarde,
—finta— y llorarlo todo.
El
dolor es un espacio pequeño,
una casa
donde se cierran las ventanas
y me protejo.
Me mantengo alerta,
lista para el choque eléctrico
—la descarga anómala—
dentro del ring.
Boxear
es un arte
y diría que es mi llamado,
I do it exceptionally well,
I do it so it feels like hell.
Ahora
me obligo a mejorar
la defensa, girar mi cadera
para evitar los golpes,
—uno, dos, jab izquierdo y cruzado—.
He
golpeado incorrectamente
durante veintidós años
en cada consultorio médico:
and if I let him get too close to me
he’ll set his spell on me.
Boxear
es asistir al sepelio
de lo enfermo.
Las sogas no son mi materia:
prefiero que mis pies
caigan en el primer round,
—directo, crochet, gancho—
a que cuelguen en el aire.
No
se lo cuento al psiquiatra
ni lo escribo
ni doy el salto.
Veo al hombre
hablar desde las esquinas
—diez, nueve, ocho, siete…—
y lo decido cuando ya no boxeo
con los puntos a mi favor.
De:
“Hipocampo”
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