[Hay un recinto especial en el infierno]
Hay un recinto especial en el infierno
para Donald John Trump
y
su séquito
El
fuego está dispuesto, llamas
azules de calor helado, para que así sus almas
ardan
de eternidad en eternidad
Este
recinto especial excluye
toda promesa de redención terrena
para
sí: una circunstancia
insólita en la historia de la escatología
como
si ambas partes hubieran acordado renunciar
a cualquier idea de gracia divina, imposible
una
escena nello stile di el Buen Ladrón
Ningún
agente del Destino como César en el Limbo
Hitler,
Leopoldo II, Pinochet, Stalin, Nguema
hasta Mahmud de Gazni y Qin Shi Huang
han
sido triturados por las tres caras de Dite
una
y otra vez y otra vez más…
pero
todos ellos lo vieron venir
En
cuanto a sus caddies en el campo, es más
complicada que misteriosa, oigo decir, la posición
de
la que depende su destino
El
recinto –queda claro– también está listo
para ellos, solo falta que su maestro grazne y descienda,
justa
advertencia para la vida que han escogido,
su familia de cómplices y facilitadores, traidores
al honor, la bondad, la inteligencia radiante
(Anoto
esto ahora, miércoles 2 de septiembre,
2020, mientras escucho la lluvia en las hojas del roble,
la
pintura aún fresca en la pared)
Hallé
el recinto en una grieta entre la Bolsa
X y Antenora, roca encima y hoyo abajo,
tan
diáfano todo que migrantes de paso me observaban
mientras
yo pasaba guiando
a mi traductor de los Poemas desde el más
allá
En
ese lugar una máscara negra cuelga
de
un clavo como un pájaro muerto, esperando
sellar
sus mentiras de jeta
bermeja, el aquí alabado como
Sembrador
de Engaños, Muppet Mendaz, Sombra
Oscura, Tirano Tripero, Demonio Artero,
Antifactoide, Don Déspota, Donald Trompón, Payaso Trilero,
Misógino Fascista, Matón Fantasma, Loco Farsante,
Tuit de Dos Caras, Desecho Radioactivo, Sucio Donald, Blanco
Trampero, Rabioso Corrupto, Presidente Trolero, Matón
Impuesto, Presidente Patata, Chupón-Un, Trumposo,
Memo Incompetente, y he seguido captando las voces rechinantes
Las
pantallas destellan con reality shows
hispanos
Hay palos de golf en forma de cuña y tachonados de clavos en una gruta interna
esperando
que los Titanes los esgriman
El Libro Sagrado forrado en metal reposa en un soporte junto al espejo
para
que sus pequeños puños cerosos
lo
derritan de arriba abajo
Gérmenes termófilos flotan entre el fuego helado y el aire negro como el carbón
Gritos de niños llenan el recinto como una prisión fronteriza
De vez en cuando Rumi se pasa inspeccionando los preparativos
Grabado
en un cipo debajo del espejo:
Nous aspirons, non pas à
l’égalité, mais à la domination
[No
aspiramos a la igualdad, sino a la dominación]
Nunca
llegó a conocer las palabras de Renard pero las replicaba
vía su héroe Mein Kampf:
“La
dominación… es algo hermoso”.
“Gran
trabajo de todos. Fuerza arrolladora. Dominación”.
Así proclamado para sofocar la erupción
del disenso:
George
Floyd fue asesinado por la policía
que se protege y sirve a sí misma
y a su armazón de poder, prejuicio
enmascarado de blancura, vía pública
a la luz del día o noche interminable
sin justicia, cuántos que no se llaman
Breonna, Freddie, Eric, Trayvon
han desaparecido, sido olvidados, matados
por la polis, estado idealizado
a costa del dolor y el sufrimiento
de otros, sus bravatas
se agravan, “Amo a los poco
educados” es como domina
y como la informada volición de América
puede despedir el fuego que lo despida
Algunos
dirán que mis versos se han vuelto ásperos y estridentes
en el más allá
Es
verdad –lo confieso– tanta traición
ha exigido un nuevo torrente expresivo, ajustada a su
presidencia, donde las evidencias son troleadas como noticias falsas, lo falso
sostenido
como noticia con gritos y risas burlonas,
deshonra
El
sueño de Il Duce de arrancar el bien cultivado
en terre verde, arruinando campos y
fuentes, esparciendo podredumbre
y discordia, la mente
se
acidifica, los corales se decoloran
como
si todo lo que escribí
hace tanto, un parpadeo, se hubiera convertido en mero exordio
al halo ensombrecido
que
se proyecta en su rostro resplandeciente
cuando
baja la mirada desde el tercer pétalo de la Rosa
De
la sala incandescente con llamas árticas de azul
que laceran el corazón como mentiras, injuria, la carne
arde hasta el hueso ennegrecido sin muerte
más allá del contrapasso de la muerte
hasta el sueño desencadenado,
recuerden
al Poeta, mi guía mi luz:
Qui vive la pietà quand’ è
ben morta
[Aquí
vive piedad cuando está muerta]
Su
Lebenswelt ha implosionado, dejando
atrás
la vanidad su sempiterna esperanza en el Infierno
mientras
la querida Calíope, no muerta, mas duerme
Versión de Jordi Doce y
Hernán Bravo Varela.
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