miércoles, 6 de septiembre de 2023

ÉRIQ O RULO SÁÑEZ

 

 

 

 

El calor recorre el encierro de su casa y se recuesta sobre el piso fresco. El calor ve a la distancia, como un chita, en la ventana, cuando pasa un crío de cebra. El calor se sienta sobre sus testículos como un muchacho desnudo. El calor suda en la sombra lo que nunca suda al sol. El calor resopla terco como una tetera goteando que humedece el cuarto entero. El calor se cansa de sí mismo. El calor se da un regaderazo y, en las rejas de agua fría, el calor avienta un claro grito. Luego duerme en la memoria de su prisión ejemplar.

 
De: “Yo no vine a hacer amigos”

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario