Algo
acerca de la Sra. Suzuki
Ah,
la señora Suzuki,
como que está a punto de decirme algo.
La señora Suzuki, cierto…
estoy segura de que no es la señora Satou…
cierto, lo confirmo en mi interior.
Y me
dice —¡Hola! Hace mucho calor, ¿no?
Y le digo —ciertamente que sí.
La
Sra. Suzuki, quien es la vecina de atrás de la casa, justo ha salido a pasear a
su perrita Al.
Siempre sale de su casa, una hora por la mañana y otra por la noche.
La
perrita Al ladra mucho durante el día y la Sra. Suzuki se enoja con ella.
Pero Al no les ladra a nuestras gallinas.
La
perrita acaso ¿me ladró también en ese momento?
El antepenúltimo año, poco después de que nos mudáramos a esta casa,
un día de verano,
hizo un ruidero,
como si hubieran juntado todos los bullicios del mundo.
Porque un coche salió del callejón detrás de la casa,
y salía lenta, muy lentamente.
Era un coche grande y negro.
Desde
entonces,
comencé a ver a la Sra. Suzuki a menudo cuando salía a pasear a Al.
Y
ahora la Sra. Suzuki me regala un membrillo,
me regala un melón amargo, un nigauri.
Al
todavía me sigue ladrando…
Versión
de Yaxkin Melchy
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