La esperanza
en un cajón de abejas
a la manera de Sylvia Plath
Cruzo
los dedos quebrados para pedir un deseo:
que las ramas de los árboles me protejan de los dragones
y
del mal. Pululan escarabajos por el sillón.
Mi terapeuta dice que la palabra es “trauma”.
Un
pájaro caído se hace humo.
Yo revuelvo el azúcar en mi té, parado en la mitad
del
vendaval de hojas secas. Espero que
papá me esté esperando donde termina el bosque
pero
ya sé que él no existe más.
Me llueven las pastillas que me recetaron.
De:
“Fuckboys”
Versión
de Ezequiel Zaidenwerg.
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